Dios está buscando una cabeza para derramar su unción; los que no la tienen, la unción no les llega. Todos debemos tener una y reconocerla, darle cuentas, reconocer que es el líder que ha puesto Dios para meternos en nuestra herencia.
Hay muchas personas que nunca entrarán a poseer la herencia si alguien no las mete a ella. Uno de los propósitos de un líder es tomar ese pueblo y meterlo en la herencia. Muchas personas nunca van a entrar en su herencia si alguien no los toma de la mano y los mete.

I Corintios 11:3

