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Andrés Spyker – Dios ama como mamá

Andrés Spyker – Dios ama como mamá

Mat 23:37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
Mat 23:38 He aquí vuestra casa os es dejada desierta.
Mat 23:39 Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.

Andrés Spyker | Dios ama como mamá | Día de las Madres

Cuando vemos este pasaje, vemos el cuidado de Dios hacia su pueblo como el de una madre, Dios queria tener bajo su protección a su pueblo. No hay amor más estrecho, profundo y entrañable, que el de una madre por el hijo en sus entrañas. Con este amor entrañable, Dios ama a sus hijos.

Dios es el Padre que nos ama con el amor de una madre, por eso nunca se olvida de nosotros, siempre nos perdona y comprende, aunque no sepamos expresarle lo que agobia nuestro corazón.

Isa 49:14 Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí.
Isa 49:15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.

1Ts 2:7 Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos.

Isa 66:12 Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados.
Isa 66:13 Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.
Isa 66:14 Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.

El amor de Dios es infinito, incomparable e incomprensible. Pertenece al orden de los conceptos eternos y divinos. No se puede comparar. Pertenece a las ideas de lo insondable, de lo incalculable, de lo indescriptible, y no encontramos palabras para describir su inmensidad.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Luis Bravo Santisteban

    Que grande es el amor de Dios por sus hijos

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