La Casa De Un Conquistador

sergio enriquez 

Dice la Palabra en el Antiguo Testamento, que El Señor le daba Palabra a los profetas para que ellos la transmitieran al pueblo; sin embargo, ellos entendían que no era para aquel tiempo, sino que eran acontecimientos que se darían en este tiempo; y como una confirmación a esas revelaciones, en la actualidad estamos siendo testigos de eventos impresionantes que son parte de los hechos del tiempo final sobre la tierra.

Y si no os parece bien servir al SEÑOR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SEÑOR. (Josué 24:15 LBLA)

Esta declaración que nos presenta el libro de Josué, se trata de una poderosa confesión que dice: «yo y mi casa serviremos al Señor», lo cual como vemos, involucra también a nuestra familia.

A continuación analizaremos las características que reúne un conquistador, que en este caso nos basaremos en Josué:

Le Fue Cambiado De Nombre

Así se llamaban los hombres a quienes Moisés envió a reconocer la tierra; pero a Oseas, hijo de Nun, Moisés lo llamó Josué. (Números 13:16 LBLA)

Observando las características de un conquistador, vemos que en este caso Josué fue un gran conquistador, a quien le fue cambiado el nombre, ya que inicialmente se llamaba Oseas, que entre otras acepciones, significa: salvador, salvación y liberación. Muchos de nosotros seguramente ya nos encontramos peleando para conquistar, y otros aun estamos siendo llamados a ser conquistadores, habiendo logrando algunas victorias; Oseas era salvo pero con el cambio de nombre estaba iniciando su proceso de conquistador; Josué significa: Dios es salvación y el que se entrega. Nosotros hemos iniciado el proceso para lograr ser conquistadores a través de haber aceptado a Cristo en nuestro corazón.

Tiene Promesa De Ser Arrebatado

Podemos ver que El Señor Jesucristo resucitó a Lázaro, pero luego dejó que los discípulos continuaran la obra que Él había iniciado, quienes en el nombre del Señor liberaron a Lázaro de sus ataduras; con esto, El Señor permitió que ellos iniciaran a trabajar en Su obra; de esta misma forma, nosotros que estábamos en el pozo de la desesperación fuimos rescatados por El Señor, quien puso nuestros pies sobre la roca, quitando de nosotros las ataduras del pecado. A Josué le cambiaron el nombre y lo subieron de dimensión, y nosotros a través de la obra del Señor somos prosperados y llevados a otras dimensiones por medio de Su misericordia manifiesta en cada minuto de nuestra vida. El Señor nos ha estado cambiando de dimensión, porque Su propósito es que nos vayamos con él, por ello nos ha sido dada la promesa gloriosa de que pronto vendrá por nosotros

Y Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le escucharon e hicieron tal como el SEÑOR había mandado a Moisés. (Deuteronomio 34:9 LBLA)

Tiene Genealogía

Si vemos en el Libro de Josué, en varios versículos lo menciona como Nun, esto nos lleva a pensar que era reconocido porque provenía de una familia y tenia genealogía, de esta forma podemos saber que nosotros también tenemos un Padre Celestial y nuestro Dios como el origen de nuestra genealogía y un padre espiritual que se preocupa por nosotros al darnos la provisión y la Palabra revelada que nos lleva a alcanzar las victorias que El Señor quiere para nuestra vida. Josué tenía un origen y una identidad que le permitía ser bendecido; de esta forma, también nosotros tenemos una identidad que nos bendice.

Tiene Definición

Josué tenía el Espíritu Santo para conquistar y nosotros para conquistar también necesitamos la unción del Espíritu Santo, porque no es con espada ni con ejército, sino que con Su Santo Espíritu ganaremos la buena batalla; Josué tenía definición, no era de doble ánimo porque estaba definido y sabía que el servicio y el compromiso en la obra del Señor era para siempre, no ocasional; gracias al Espíritu, Josué logró salir de ese doble animo que muchas veces no nos deja alcanzar lo que el Señor tiene para nosotros. El dijo: yo y mi casa le serviremos al Señor», por eso en este «Año es de la Conquista» debemos alcanzar esa definición.

Tiene Casa

En la casa de Dios recibimos lo que necesitamos.

Tal como el SEÑOR había ordenado a Moisés su siervo, así Moisés lo ordenó a Josué, y así Josué lo hizo; no dejó de hacer nada de todo lo que el SEÑOR había ordenado a Moisés. Tomó, pues, Josué toda la tierra: la región montañosa, todo el Neguev, toda la tierra de Gosén, las tierras bajas, el Arabá, la región montañosa de Israel y sus tierras bajas, desde el monte de Halac, que se levanta hacia Seir, hasta Baal-gad en el valle del Líbano, al pie del monte Hermón. Capturó a todos sus reyes, los hirió y los mató. (Josué 11:15-17 LBLA)

Josué era un gran conquistador definido y sabía que tenía la autoridad de Dios para tomar los territorios, la Palabra nos relata que capturó alrededor de 31 reyes, iniciando por las ciudades Jericó y Canaán.

Tomó, pues, Josué toda la tierra de acuerdo con todo lo que el SEÑOR había dicho a Moisés. Y Josué la dio por heredad a Israel conforme a sus divisiones por sus tribus. Y la tierra descansó de la guerra. (Josué 11:23 LBLA)

Para nosotros que somos llamados conquistadores, antes debemos conquistar nuestra alma morir a nuestra naturaleza.

Decid a los justos que les irá bien, porque el fruto de sus obras comerán. (Isaías 3:10 LBLA)

Aunque tengamos dificultades, debemos aferrarnos a la promesa que nos declara este versículo, y sin duda alguna nos irá bien. Es posible que haya lucha, batalla y dificultades, pero nosotros tenemos promesas gloriosas que nos irá bien; sin embargo, debemos continuar en la conquista de nuestra alma, porque es algo que como conquistadores necesitamos.

No Tiene En Su Hogar Patriarcado Ni Matriarcado

En nuestra casa no debe existir patriarcado ni matriarcado, estas son áreas que deben haber sido sojuzgadas como conquistadores que somos. Pese a que la violencia intrafamiliar sigue siendo mayor en el hombre, porque es el hombre quien generalmente agrede a la mujer; las estadísticas marcan que ya existe un 10 % de hombres que son los agredidos por la esposa; sin embargo es necesario que comprendamos que en los hogares cristianos ya no deben existir estos índices que marcan violencia hacia algunos de los cónyuges.

No Tiene Ni Legalismo Ni Libertinaje

Josue ya había conquistado Canaán que es figura del alma para nosotros. La figura de la casa de un conquistador no debe estar enmarcada en el legalismo ni en libertinaje, ya que cualquiera de estas manifestaciones son perjudiciales para el hogar.

Josue hace la declaración poderosa de que «yo y mi casa serviremos al Señor». Llama la atención que pese a que ya había completado la conquista de Canaán y había paz en varias ciudades, él hace esta confesión. En el libro de Josué no se menciona a la esposa ni a sus hijos, pero cuando dijo «yo mi casa» estaba hablando de su familia (esposa e hijos). Josue había ministrado de tal manera a su casa, que ya no era necesario mencionarla, porque estaba tan involucrado con su familia, que al mencionarlos se mencionaba él mismo. De esta misma forma, el conquistador de nuestra Iglesia que son los ministros o el Apóstol, al encontrarse plenamente definidos con El Señor, van delante de nosotros representándonos como una sola familia en Cristo.

Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron y lo pusieron en un ataúd en Egipto. (Génesis 50:26 LBLA)

Josué no era solo ayudante sino siervo de Dios; esto es una gran responsabilidad que debemos asumir, pero antes tenemos que morir a nosotros mismos para recibir el galardón, porque para ser conquistadores necesitamos ser salvos y haber recibido a Jesucristo.

En este tiempo de gracia y de misericordia, Dios que es un Dios bueno, nos presenta oportunidades por medio de Su Palabra abundante, para que en Su venida que está próxima, podamos partir de esta tierra con Él.

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