Sonia Luna

Sonia Luna – ¿Podrá Dios perdonarme si pequé sabiendo lo que hacía?

Dios bueno, es amor, es misericordioso, compasivo, paciente, fiel, es verdad y es justo.

1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

Dios bueno, es amor, es misericordioso, compasivo, paciente, fiel, es verdad y es justo. Salmo 103:13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. Salmo 145:8 “Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. 145:9 Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.”

Todos estos atributos de Dios los podemos ver a través de la Biblia enfocados en su deseo y anhelo de otorgarnos el perdón de nuestros pecados. Dios aborrece el pecado pero ama al pecador y todo aquel que tiene fe en Jesucristo y en su sangre redentora, es perdonado gratuitamente, esto quiere decir es declarado “no culpable”, por lo que toda acusación que hay en su contra, ha sido cancelada e invalidada y el culpable es liberado.

Hechos 10:43 De él dan testimonio todos los profetas, que todo el que cree en él recibe, por medio de su nombre, el perdón de los pecados.Salmo 43:25 “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”

Esta es la esencia genuina del perdón, cuando Dios se olvida de nuestros pecados y los echa en el fondo del mar. Miqueas 7:18 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. 7:19 “El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”

El único requisito para recibir el perdón y la misericordia de Dios es postrarnos delante de Dios, confesar nuestros pecados con arrepentimiento genuino y creer en el poder de de la sangre redentora de Cristo, tanto si se trata de un pecador que se rinde por vez primera al Señor, o de uno que ya es hijo de Dios, y que ha contristado al Espíritu Santo al pecar.

Hechos 3:19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio

2Pedro 3:9 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

Lucas 5:31 “Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.”

El único pecado que Dios no perdona es el que Jesús definió como blasfemia contra el Espíritu Santo en Mateo 12:31 “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. 12:32 A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.”

Cualquier otro pecado por terrible que pueda parecernos, Dios lo perdonará si lo confesamos y nos arrepentimos. Dios da gracia a sus hijos para que puedan ser libres del pecado, da nuevas fuerzas y nos permite comenzar de nuevo.

Hebreos 4:13 “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. 4:14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”

“Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.”

Al creer en Jesucristo y ser redimidos del pecado por su preciosa sangre, somos renovados en todo y Dios nos convierte en una nueva persona, con una mente renovada y que por su gracia y el espíritu que mora en nosotros, vivimos en santidad.

2Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 5:18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;”

.Así que si Dios por amor a nosotros entregó a su hijo para que pudiéramos obtener el perdón de pecados y Jesucristo por obediencia y amor también se entregó, es inadmisible no creer que el deseo de Dios es perdonarnos y que todos procedamos al arrepentimiento de pecados para pasar de muerte a vida, y de maldición a bendición.

Colosenses 1:12 “con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 1:14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”

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